16 de abril de 2026

maputecno

 





maputecno





Hace 18 años, mi primer video subido a YouTube, tocando el trompe, instrumento Mapuche que usaba para caminar después de los trasnoches de vuelta a casa, recuerdo haber caminado por calles vacías mientras tocaba aprendiendo, gran compañero por la ciudad durmiente, si hubiese habido un alma lo hubiese sabido, o eso creo, ¿seguirán como fantasmas las huellas de los vivos?

A veces con los errores al tocarlo rápido me golpeaba los labios y salpicaba sangre, algunos eran momentos de éxtasis, el trompe metralla salpicando a su alrededor como regadera sobre las calles negras y brillantes debido a la humedad del último nubarrón que pasó. Acelero el paso para pasar el frío y secar los muslos mientras el maputecno lleva el ritmo como tironeándome para regresar a casa. Este instrumento me hace vibrar la cabeza, da ritmo e impulso a mi cuerpo, la noche fría entraba en calor, la vibración se apoderaba del ambiente y los árboles curvaban sus ramas pero no solo eso, solo se veía la calle, las casas quedaban en la oscuridad detrás de los postes, solo veía la línea brillante de calle que parecía elástica, el cerebro vibrando, la vibración traspasando los muros, los pantalones ya secos, al perro del vecino que me avisa que ya llegué, quiero seguir caminando, no puedo parar, pero lo hago, miro al cielo y una nube se abre para dejarme ver las estrellas y no son ellas si no la luna que me saluda, pienso en todos aquellos que la observan en este mismo instante, al menos uno estará pensando lo mismo y le envío un saludo, luego el perro ladra y miro hacia donde se encuentra, el caballo se pone nervioso y más le temo al ser humano que al puma ¿los aparecidos? a los que molestan hay que insultarlos y los otros te acompañan y ayudan, le pego un chiflido al café y se nos allega, ya falta poco para llegar y el caballo se me apura, asi que le suelto las riendas y comienza a trotar luego pasar al galope, allí lo contengo, ya la nube esconde a la luna, a los lejos entre el barro algo brilla, justo en el último suspiro lunar y le chiflo al café que corre hacia el brillo, ¿será un entierro? ¿aquí en el camino? ¿lo sacó la lluvia? ¡la luna me los mostró! el café trae algo en su hocico, las nubes se cierran y quedo a oscuras de nuevo, me bajo del caballo y llamo al perro, le toco el hocico y tiene un ¡trompe!

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